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Veneno, capítulo 2: mujeres para las que el mundo es peligroso
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Veneno, capítulo 2: mujeres para las que el mundo es peligroso

El segundo capítulo de la serie de los Javis se centra en la dura infancia del personaje de La Veneno con aciertos, fallos y un final emocionante

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El primer capítulo de Veneno se estrenó en la plataforma de Atresplayer Premium el pasado mes de marzo y ahora, con motivo de la celebración del Orgullo LGTBI, se ha estrenado el segundo capítulo de esta serie dirigida por Javier Ambrossi y Javier Calvo. Hay que recordar que si no están disponibles todos los capítulos de la serie desde marzo es por la crisis del coronavirus: se anuló entonces el rodaje y los únicos capítulos que estaban terminados eran los dos primeros, aunque este último estaba en fase de posproducción.

En el primer episodio los Javis se centraron en la primera aparición televisiva de Cristina Ortiz, La Veneno, en ‘Esta noche cruzamos el Mississippi’ y en el primer encuentro entre Valeria Vegas (la biógrafa de La Veneno que ha colaborado en los guiones junto a los Javis) y La Veneno, demostrando así que la serie va a estar narrada desde el punto de vista de la periodista que publicó su vida y que, a su vez, también inició un proceso de transición (es una mujer transexual). “¿Cuándo vas a dar el paso?” le pregunta Cristina Ortiz (interpretada por Isabel Torres) al personaje de Valeria (interpretada por Lola Rodríguez) en el primer encuentro que se muestra al finalizar la primera entrega.

A Veneno hay que reconocerle primero un gran valor social: demostrar la necesidad de las personas transexuales de tener referentes y una representación dentro de las series, y de la ficción en general, a nivel comercial. Una producción como esta en Atresmedia abre paso para que surjan más proyectos grandes que aborden las problemáticas del colectivo LGTB y, en concreto, de las personas transexuales que tanto rechazo siguen recibiendo, tristemente, en plena actualidad.

Atención, spoilers del capítulo 2

La infancia de la Veneno 

En este segundo capítulo el foco de atención recae en la etapa de la infancia del personaje de La Veneno, cuando aún era Joselito y no había dado el pasado para empezar a convertirse en una mujer trans. Los actores Guille Márquez y Marcos Sotkovszki son los encargados de interpretar a Joselito en la niñez y en la adolescencia, respectivamente. Sin duda, uno de los grandes aciertos de esta serie es el reparto escogido: estos dos actores desconocidos son una de las sorpresas del capítulo porque desprenden naturalidad, verdad y desparpajo. Cualidades muy importantes para una serie como esta.

Uno de los momentos más duros del capítulo 2 de Veneno, muy bien ejecutado por cierto, ocurre en la adolescencia: Joselito y un amigo (interpretado por Omar Banana, otra revelación de la serie) reciben una paliza (aparte de las palizas que recibe Joselito por parte de su madre que se muestran casi fuera de campo en algunos momentos) por su condición de homosexuales en las fiestas de Adra (Almería). Estas situaciones no impiden que los personajes se muestren tal y como son en todo momento.

En estas escenas de juventud también entra en juego el factor fantasía (véase algunas escenas en el pueblo o el momento de la primera comunión) tan presente en la trayectoria de los Javis y que aquí no se pueden resistir a no incluirlo. No chirría del todo porque su estilo es ya conocido, pero tampoco es algo totalmente necesario en la dinámica de Veneno.

 

Algunos aspectos negativos

Ya desde el primer episodio se intuía que la serie se iba a centrar en dos historias que están interconectadas, en cierto modo, entre sí: por un lado toda la vida personal de Cristina La Veneno y por otro lado el proceso de aceptación y transición de Valeria. El problema llega cuando se le da más atención a un punto de vista en perjuicio del otro. Y eso ocurre con la trama protagonizada por Lola Rodríguez (Valeria) y el papel interpretado por Mariona Terés ya que da la sensación, igual que ocurría en algunos momentos del primer episodio, que algunas escenas o conversaciones son de relleno y tampoco estamos ante una serie con muchos capítulos de larga duración como para tener que recurrir a ello.

Veneno es una serie muy importante, y tiene más aciertos que desaciertos, pero también hay que reconocer que no es un proyecto donde se le de prioridad a los pequeños detalles. Por ejemplo: el error de caer en los tópicos del personaje sin necesidad alguna (forzar a que el personaje de La Veneno suelte constantemente el “digo”; forma parte de una faceta suya muy frivola en televisión y no tiene porqué estar presente todo el rato) y en el humor tipo Paquita Salas: en la escena en casa de Paca La Piraña (que sigue demostrando en esta nueva entrega su desparpajo natural) con todas las amigas transexuales de La Veneno se intenta crear una coralidad forzando una situación cómica que tampoco se consigue del todo.

La escena en el chino, donde Cristina Ortiz está relatando partes de su infancia a Valeria, también chirría por culpa del personaje interpretado por Mariona Terés (la amiga de Valeria). Si una escena no necesita humor, no hace falta incluirlo, no pasa nada. También recurren, al igual que en Paquita Salas, a realizar finales de capítulos donde a pesar de la tragedia o los problemas de los personajes, se les otorgue cierto alivio, cierta positividad que igual no es del todo necesaria, porque no se ha expuesto un ambiente propicio para que concuerde con ese giro narrativo. Es el problema de querer mostrar espectacularidad en perjuicio del drama social que se está presentando.

 

Un final emocionante

La parte más emocionante, donde es imposible que el espectador contenga las lágrimas, llega casi al final del episodio gracias a la conversación entre Valeria y su madre (interpretada por Goya Toledo), donde la primera confiesa que se siente mujer y quiere llevar a cabo el proceso de transición. La frase pronunciada de “somos mujeres para las que el mundo es peligroso” se ha utilizado durante la promoción de la serie con razón: es muy potente y reivindicativa.

Sirve de mucho que una serie de alcance nacional de este tipo de mensajes en un momento en el que las personas transexuales siguen sufriendo acoso y rechazo por cierta parte de la sociedad. Al final es lo más positivo que se le puede reconocer a los Javis: que hayan creado personajes con los que las personas LGTB se puedan sentir identificados. La importancia de tener referentes.

El segundo episodio de Veneno ya está disponible en Atresplayer Premium.

 

Javier Valera (@jvaleraros)

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