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Vamos Juan: vuelve el político profesional español de Javier Cámara
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Javier Cámara es un pata negra del cine español. A sus 53 años, se ha convertido en uno de los referentes de la comedia en nuestro país, aunque tampoco le faltan buenos registros como actor dramático tanto en la pequeña como en la gran pantalla. Durante su carrera ha sido capaz de pasar del teatro a la televisión y de ésta al cine con una pasmosa versatilidad, y aunque se dio a conocer de manera definitiva por su papel en la serie 7 vidas, en su filmografía ha acumulado grandes títulos junto a grandes directores y directoras como Fernando Colomo, Julio Medem, Pedro Almodóvar o Isabel Coixet. Vamos, que sirve para todo. Con este actor que despuntó desde sus inicios en la Real Escuela Superior de Arte Dramático, tenemos la suerte de tener a un riojano de nacimiento que derrocha arte de manera divertida, penetrante y entusiasta. Y ahora lo volvemos a tener en Vamos Juan.

Hace ya dos años desde que Juan Carrasco (Javier Cámara) dejó de ser Ministro de Agricultura. Los múltiples cambios en su vida, de miembro del gobierno a profesor de instituto, de hombre con poder a ciudadano de a pie y de vivir en Madrid a hacerlo en Logroño, han hecho que Juan se haya convertido en una persona tranquila y sin ambición. Sin embargo, todavía le queda el recuerdo de lo cerca que estuvo de ser el presidente del gobierno de España. Un buen día, no pudiendo soportar la idea de quedarse sin saber qué podría haber pasado si hubiera continuado su carrera hacia la cumbre, lo vuelve a intentar. Reúne a su antiguo equipo, regresa a Madrid y funda un nuevo partido que dará esperanza a la democracia española.

Con este planteamiento se nos presenta la nueva entrega de Vota a Juan. Vamos Juan es el título tuneado de la serie creada por Diego San José y proclamada por la cadena TNT como superéxito de audiencias. En palabras de su propio creador, “Pensábamos que era imposible que Juan Carrasco pudiera hacer peor las cosas como político, pero sí puede: puede crear su propio partido. Y en este empeño le acompañaremos en un viaje que nos permitirá conocer todo aquello que domina nuestra política y que nunca vemos: tendrá que seducir al IBEX 35, ganarse a la Iglesia, fichar a alguna víctima para utilizar su dolor, o convencer a algún famoso para que sea ministro… Todo con tal de alcanzar su gran sueño: ponerse pelo en Estambul”  (Blog canal TNT).

El secreto del éxito de la parodia política que sirve como argumento a estas dos series gemelas es que hace que aflore en el público una cualidad plenamente humana y sin fecha de caducidad: reírse de uno mismo. Vamos Juan y Vota a Juan son reflejo de situaciones políticas que ha vivido y vive nuestro país prácticamente desde que nació. En demasiadas ocasiones a lo largo de nuestra historia nos hemos acostumbrado a ver que nuestros gobernantes han sido los menos capacitados para gobernar, y ese hecho no nos ha dejado otra posibilidad que practicar el sano ejercicio de reírnos de nosotros mismos.

Tal como decía Weber, hay dos formas de practicar la política. O se vive «para» la política o se vive «de» la política. He ahí la cuestión. Vivir de la política, como si ser político pudiese ser una profesión, o vivir temporalmente para la política por vocación además de la profesión que uno ya tiene para ganarse la vida. Y, aunque todos sabemos que el ideal de un buen político es hacer de solucionador de problemas, como hacía el señor Lobo en Pulp Fiction, Juan Carrasco encarna justo lo contrario, un personaje público torpe y egoísta que solo busca su propia gloria. Por eso nos hace reír, porque lo hemos visto muchas veces en las noticias.

De todas formas, indudablemente, el que lleva el peso interpretativo y el que hace que la serie funcione es su protagonista -y director de uno de los episodios de esta nueva temporada-. La constancia y capacidad de trabajo de Javier queda patente en cada capítulo y le ha servido para que se haya forjado una sólida carrera que cuenta ya con casi sesenta obras audiovisuales entre películas y series. De entre sus célebres interpretaciones no podremos olvidar personajes como el de Alfredo, un vendedor de enciclopedias reconvertido en actor porno en Torremolinos 73, o el de Maxi, un exigente y autoritario chef en Fuera de carta. Aunque con toda seguridad, el más destacable sea el papel de Antonio en la joya cinematográfica titulada Vivir es fácil con los ojos cerrados.

Este actor curtido en todos los géneros y capaz de cualquier cosa, como demuestra el hecho de que entró en el reparto de la producción internacional The Young Pope de Paolo Sorrentino a través de un email que envió al director, nos sigue regalando su arte en esta serie. No se puede desaprovechar esta nueva oportunidad.

 

Luis Pablo Hernández (@luisp_hernan)

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