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Un país para rodarlo: el sur y las islas de España en el cine
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Un país para rodarlo: el sur y las islas de España en el cine

Final del recorrido por las localizaciones más icónicas de nuestro país, visitando el sur de España y los territorios insulares

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Tras haber repasado una gran parte del territorio peninsular en los dos artículos anteriores (aquí la primera parte), llegamos al final de nuestro viaje particular con algunas de las zonas que más importancia han tenido en este contexto y que mayor fama internacional han granjeado a España como lugar de rodaje. Después de un pormenorizado análisis de la zona levantina y la Meseta en el segundo artículo, nos adentramos ahora en el sur de España en el cine, comenzando por Andalucía y su fantástico desierto de Tabernas en Almería.

 

Andalucía

A principios de los años 60, un joven Clint Eastwood –que arrastraba una imagen de “vaquero amable” gracias al show televisivo de Rawhide- decidió aceptar una oferta procedente de Europa para interpretar a un anti-héroe en la que sería la primera entrega de la conocida como ‘Trilogía del dólar’, aquellos tres spaghetti-westerns que dirigió un desconocido Leone en el desierto almeriense. Metido en una auténtica torre de Babel en la que se mezclaban artistas y técnicos de diferentes países, Eastwood se presentó en España (igual que hace Rick Dalton en la última película de Tarantino, Érase una vez en Hollywood (2019)) con una mano delante y otra detrás.

La aventura resultó todo un éxito. La primera entrega, Por un puñado de dólares (1964), dio pie a dos más: La muerte tenía un precio (1965) y El bueno, el feo y el malo (1966), ésta última con localizaciones en otras partes de la Península ya mencionadas como Burgos. En total se llegaron a filmar más de 300 películas, la mayoría de ellas producciones del Oeste. Sin embargo, este desierto almeriense también ha sido testigo de rodajes como Lawrence de Arabia (1962), Cleopatra (1963) o Indiana Jones y la última cruzada (1989).

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Fotograma de ‘Por un puñado de dólares’, rodada en el desierto de Tabernas de Almería

Sin embargo, el resto de Andalucía tampoco se queda atrás: las estepas de Orce y Galera (Granada) le sirven a Benito Zambrano para situar su particular película del Oeste, Intemperie (2019), mientras que en el ámbito televisivo la capital granadina sirvió como telón de fondo, Alhambra incluida, a la serie española Isabel (2012), que recreaba el asalto de los Reyes Católicos al reino nazarí. En la ciudades jienenses de Úbeda y Baeza se centró la recreación de uno de nuestros personajes literarios más conocidos, Alatriste (2006), aunque también se rodaron escenas en otros lugares de Andalucía.

En Córdoba, por su parte, todavía recuerdan el rodaje de parte de la séptima temporada de Juego de Tronos, serie con una gran cantidad de localizaciones españolas. En este caso le tocó el turno al castillo de Almodóvar. Justamente el director español de mismo apellido también se trasladó a esta provincia andaluza para filmar algunas de las escenas entre Rosario Flores y el argentino Dario Grandinetti en Hable con ella (2002).

Fotograma de »Alatriste’, en el Palacio Vazquez de Molina de Úbeda

Sin nos acercamos a la costa, llegaremos a una ciudad de grandes artistas: Málaga. Sede de uno de los principales festivales de cine en nuestro país y cuna de uno de los primeros actores españoles que se adentró en el star-system de Hollywood: Antonio Banderas. El intérprete andaluz situó en su Málaga natal su segunda incursión detrás de las cámaras, El camino de los ingleses (2006).

Siguiendo la costa del sur de España en el cine, el litoral gaditano ha servido como telón de fondo para una gran cantidad de producciones que tratan la conexión España-África, como La caja 507 (2002) o El niño (2014). Asimismo, Cádiz también ha hecho las veces de territorios alejados y exóticos, concretamente en la cinta número 20 de la saga Bond Muere otro día (2002).

Volviendo al interior, las marismas sevillanas le servían a Alberto Rodríguez para encuadrar La isla mínima (2014). Este último también ha situado en la capital de la provincia, su serie de TV La peste (2017) o sus primeros films: 7 vírgenes (2005) y Grupo 7 (2012). Para cerrar con Sevilla, cabe recordar que tanto David Lean con Lawrence de Arabia (1962) como George Lucas con Star Wars II: el ataque de los clones (2002) emplearon la plaza de España de la ciudad para recrear otros contextos totalmente diferentes.

Fotograma de ‘Lawrence de Arabia’, en la Plaza de España de Sevilla

Terminando con el sur de España en el cine, Huelva fue el escenario de una de las producciones más celebradas de los últimos años, La voz dormida (2011) de Benito Zambrano. En esta cinta situada en la posguerra española el director situó su relato en varias zonas onubenses de la Sierra y en la cárcel de la capital provincial. En cuanto al cierre del territorio peninsular, Extremadura ha sido el escenario de dos de los mayores clásicos nacionales sobre el desarraigo y la vida rural como son Las Hurdes: tierra sin pan (1933) -primer film español de Luis Buñuel- y Los santos inocentes (1984), con el premio en Cannes a las interpretaciones de Francisco Rabal y Alfredo Landa.

 

Territorios insulares

En cuanto a los territorios insulares, Berlanga sitúa la parte final de su gran obra El verdugo (1963) en Palma de Mallorca, lugar representativo de las localizaciones de cine en las islas Baleares. Asimismo, también se rodó en este territorio un éxito más reciente de nuestro cine como es Lucía y el sexo (2001) del director vasco Julio Medem, quien situó el faro de la película en Formentera.

Las islas Canarias, por su parte, se han convertido en los últimos años en un gran plató internacional, que sirvió tanto para ambientar las tierras egipcias de Exodus (2014), la particular visión del pasaje de Moisés de Ridley Scott, como las carreras de Fast & Furious 6 (2013).

En lo referido a la producción nacional, Pedro Almodóvar se trasladó hasta Lanzarote para situar parte de Los abrazos rotos (2009), con Lluís Homar y Penélope Cruz, isla que también sirvió de lugar de rodaje para El hombre que mató a Don Quijote (2018), mencionada asimismo en el artículo anterior. Cerrando con las zonas situadas en África, las ciudades de Ceuta y Melilla se han visto principalmente relacionadas con temáticas de inmigración, como la reciente Adú (2020), en la que aparece la valle melillense.

Fotograma de ‘Los abrazos rotos’, en Lanzarote

Tras haber llegado al término del recorrido, espero que este (sucinto) viaje por España y los rodajes que han albergado sus diferentes territorios y paisajes, ya sean nacionales o internacionales, clásicos o producciones recientes, pueda ser útil para comprobar la gran cantidad de cine que se ha desarrollado en España a lo largo de los años, el carácter ecléctico del mismo y las zonas diferentes que se pueden descubrir o volver a transitar, empezando con un verano distinto como el de este año. Viajar y disfrutar del cine en una misma actividad.

 

Jorge Dolz (@J_Dolz)

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