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Sin rodeos (2018)
3 min

 

¿Qué pasaría si de repente no pudieras evitar decir lo que piensas en todo momento? ¿Qué le acabarías diciendo a esa persona que en el fondo no soportas? Esto es lo que le pasa a Paz (Maribel Verdú) en Sin Rodeos. Tras sufrir un ataque de ansiedad acude a un sanador -supuestamente- hindú, que le receta una pócima que debería ayudarla a mantener la calma. Lo que pasa es que también le suelta la lengua.

Sobre estas bases se construye la nueva película de Santiago Segura, la primera que dirige fuera de la saga Torrente. Sin Rodeos es una comedia desenfadada que hará pasar un buen rato al espectador gracias a sus disparatadas situaciones y su conocido reparto. Lo más interesante es que presenta una serie de personajes y escenas diferentes a lo que solemos ver en este tipo de películas. Maribel Verdú es la protagonista absoluta del film interpretando a una mujer que roza los 40 años –por desgracia, no es lo más común- que decide que no está dispuesta a seguir aguantando más tonterías.

Entonces, ¿ha hecho Torrente una película feminista? Igual eso es mucho decir. O no. Lo que sí está claro es que en Sin rodeos lo que encontramos es una película protagonizada por una mujer fuerte y dispuesta a tomar las riendas de su vida sin depender de nadie. No es ni mucho menos una película “de tesis” pero sí que resulta interesante apreciar el hecho de que buscando fundamentalmente el entretenimiento muestre una imagen de la mujer diferente de la que se suele encontrar en este tipo de producciones.

 

El guion capta con gracia, y sin darle demasiadas vueltas, que tampoco es el objetivo, algunas dinámicas de la vida contemporánea y su uso masivo de las nuevas tecnologías, especialmente a través del personaje de la influencer interpretada por Cristina Pedroche. Como no podía ser de otra manera con el director de Torrente, la presencia de caras conocidas es uno de sus puntos fuertes. Pedroche, David Guapo, Florentino Fernández, Quique San Francisco, un breve cameo de José Mota, el propio Segura haciendo de sanador hindú…aunque seguramente la más divertida sea Candela Peña.

Sin tomar ningún riesgo y acertando con un ritmo ágil, Segura le da un toque español a la película, que es un remake de la chilena Sin filtro, dirigida en 2016 por Nicolás López (y de la que habrá también versiones argentina y mexicana). Sin rodeos es una película ligera, divertida y de pocas pretensiones que a la vez presenta rasgos poco comunes en producciones de este tipo. No pasará a la historia ni sobrevivirá eternamente en la memoria de nadie, pero es casi seguro que quien se asome a la odisea de Paz pasará un buen rato.

 

Carlos Pintado Mas @CarlosPM76

 

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