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Resucitar series de los 2000… sin sus creadores
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Resucitar series de los 2000… sin sus creadores

'Los Protegidos' o 'Física o Química' regresan sin su equipo de guionistas original, que en algunos casos se enteró de la noticia por la prensa

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¿Somos capaces de imaginarnos una nueva temporada de La casa de papel sin Álex Pina o de El Ministerio del Tiempo sin Javier Olivares? Sería bastante complicado, ya que ambos creadores conservan el control de sus series. Sin embargo, en las series españolas que los escritores tengan esta posibilidad es relativamente reciente. Pero si nos vamos a producciones más antiguas, es más sencillo para la cadena recuperarlas sin contar con ningún guionista del equipo original.

Es lo que ocurre con la reciente oleada nostálgica de Atresmedia y sus nuevas temporadas de series que se emitieron, principalmente, en los años 2000. Por una parte, forma parte de la estrategia de la plataforma de Grupo Planeta para competir con las grandes del streaming internacionales, tirando de nostalgia ante la generación que las vio hace 10 o 15 años y ahora es la que lidera el consumo de series.

Por otro lado, es también este público el que se ha acostumbrado a seguir a los que en el mercado anglosajón se llaman los showrunners y al que le llama más la atención tener, por ejemplo, Los Protegidos sin los dos guionistas que la crearon.

 

Enterarse por las redes

La polémica ya surgió hace unos meses cuando se anuncio Física o Química: El reencuentro sin la participación de Carlos Montero, creador original y que actualmente triunfa en Netflix gracias a Élite, donde también está a punto de estrenar El desorden que dejas -curiosamente ambas series con institutos por medio y la última con, aparentemente, el mismo conflicto de salida de FoQ– y rueda Feria.

Cuando se conoció, en julio, el regreso de la serie juvenil de Antena 3 lo primero que llamó la atención fue precisamente la ausencia de Montero. Montse García, directora de Ficción de Atresmedia, respondió a preguntas de la prensa durante el FesTVal de Vitoria, en septiembre, que «habían intentado contar» con él pero tenía contrato en exclusiva con Netflix.

Esta semana la polémica resucitó con otra serie, Los Protegidos, la aventura de superhéroes que emitió tres temporadas entre 2010 y 2012. Darío Madrona, cocreador junto a Ruth García, se enteraba del regreso de su serie por la prensa y lamentaba en Twitter que ni siquiera lo habían avisado. En la misma red Carlos Montero le respondía: «Tiran de la nostalgia pero no del talento que la hizo posible.

Preguntado por Cine con Ñ, Madrona explicó que más que no hubiesen contado con él o con García -«es su decisión, están en su derecho»- le molestaba «que ni siquiera nos hubieran avisado, por deferencia». Recuperar series sin los creativos original «está siendo habitual ahora y en España. Y es por la relación que ha existido aquí siempre con el creador de televisión, que tenía la balanza de poder totalmente inclinada del lado de productoras y cadenas».



Madrona sí aclara que «eso está cambiando cada vez más, y el contrato que firmamos hace diez años no lo firmaríamos ahora tal cual: cedíamos todos los derechos sobre la serie a perpetuidad. Era eso o no hacías la serie. Y como luego es de la cadena al 100%, pueden hacer lo que quieran sin contar contigo en absoluto».

En este sentido «también se han hecho remakes de Los Protegidos en otros países y yo me he enterado por un amigo que era miembro del equipo. Legalmente la serie es suya y también la decisión de contar con unos u otros. Yo opino que siempre será mejor que la gente que tuvo esa idea, que la desarrolló, esté involucrada de alguna manera en la historia. Aunque eso es debatible, por supuesto», aclara Madrona.

 

La exclusividad de los creativos

Atresmedia no responde oficialmente a preguntas sobre la cuestión y la única declaración al respecto fue la de García en el mencionado FesTVal, lo que respondería al deseo de la cadena de no alimentar la polémica. En cualquier caso la alegación seguiría siendo la misma: los creadores originales con los que no se ha contado tienen contratos en exclusiva con otras empresas.

Esto, que puede ser aplicable a Montero, no es así en el caso de Madrona, y es fácilmente comprobable atendiendo a la actualidad del sector. Aparte de su trabajo en series de Netflix como la mencionada Élite, el cocreador de Los Protegidos también tiene en desarrollo One of us is lying, una nueva producción de la plataforma Peacock, propiedad de NBCUniversal.

En los casos de las otras series de los 2000 que Atresmedia recuperará en los próximos meses, Los hombres de Paco y El Internado: Las cumbres, sí que habrá parte del equipo original de guionistas detrás de los relanzamientos. Sí que no estará, por ejemplo, en el caso de la serie protagonizada por Paco Tous, Álex Pina, también en exclusiva con Netflix tras su éxito con La casa de papel y preparando actualmente Sky Rojo.

 

Guionistas antes y ahora

Precisamente el pasado lunes 16 el sindicato de guionistas ALMA hacía públicas las conclusiones de un estudio sobre el sector dirigido por Concepción Cascajosa, vicedecana de Estudios conjuntos Periodismo-Comunicación audiovisual de la Universidad Carlos III. En el mismo se apuntan situaciones de indefensión legal o pérdida de crédito (y remuneración) por trabajos realizados.

En las conclusiones se recoge, por ejemplo, que «los guionistas entrevistados abogan por que el crédito de creación se reserve
para profesionales que o bien han escrito el primer capítulo o bien han escrito un documento inicial. No hay un consenso sobre la existencia del crédito ‘idea original'».

El estudio, mucho más amplio, arroja otros datos no directamente relacionados con esta última polémica pero que sí ilustran la precariedad que sigue azotando al sector: «El 70,2% de los guionistas encuestados ha tenido una experiencia directa de que algún profesional que no fuese guionista hubiese obtenido un crédito como creador o guionista de una ficción; mientras que el 48,3% ha tenido una experiencia directa de haber trabajado en un guion sin que dicha labor se viera reflejada en los créditos».

Se calcula que apenas un 29% de los profesionales del guión viven exclusivamente del mismo, lo cual señala que casos como los de Medrano o Montero mencionados en esta información siguen siendo, en realidad, excepcionales.



La controversia, finalmente, ilustra la reacción de las cadenas tradicionales ante la irrupción de las grandes plataformas de streaming. En el caso de Atresmedia, de casi perder La casa de papel por las nuevas formas de consumo -fracaso en emisión tradicional, éxito internacional gracias a Netflix– a recuperar la iniciativa en la ficción nacional a través de su propia plataforma con productos en principio arriesgados como Veneno o La valla, ahora asociándolos también a la marca de sus creadores, como es el caso de Los Javis.

La competición por los suscriptores se basa también en criterios identitarios. Por eso la vía de la nostalgia sirve para recuperar a un tipo de público que se educaba en el nuevo tipo de consumo con las series de los 2000, hoy mitificadas. Lo irónico es que esa misma táctica tropiece con la nueva figura del showrunner, hasta hace pocos años inédita en España pero aupada por este nuevo tipo de consumo, subrayando el trato que se daba -¿se da?- a los guionistas en España.

 

Jose A Cano (@caniferus)

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