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¿Qué te juegas?: una comedia romántica para nuestros tiempos
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Hay cierta tendencia a meterse con la comedia romántica, a considerarla un género menor. Como si no nos hubiese regalado películas grandísimas a lo largo de la historia. Como si no nos hubiese emocionado incluso en producciones menos inspiradas. La tendencia se exaspera especialmente en la comunidad cinéfila, como si hubiera miedo de perder credibilidad por admitir su gusto por el género.

Luego hay otra cuestión: la comedia romántica ha sido tradicionalmente, y lo sigue siendo en la actualidad –y, ya que estamos, difícilmente dejará de serlo en el futuro- un lugar en el que volcar productos con mayor ambición comercial que artística. Un espacio en el que lucir al actor o actriz del momento. Y, además, muchas veces asigna a sus personajes unos roles que cada vez se corresponden menos con la realidad, generando una sensación de acartonamiento y de distancia con el público considerable. El clásico chico conoce chica y le da la turra hasta que cae. Estas cuestiones no hacen a una película necesariamente mala, pero sí que exigen un alto grado de inspiración en la escritura y en la ejecución para que el resultado final sea valioso.

Esto es precisamente lo que ocurre con ¿Qué te juegas?. En su debut en el largometraje, Inés de León ha creado una película ágil y fresca, de ritmo frenético, sin apenas espacio entre broma y broma. Un ejercicio de dirección tan detallista que los personajes a veces parecen dibujos animados de lo coreografiados que están sus movimientos. Y, detalle importante para una comedia, divertida. La directora confirma la buena mano para el humor que ya se veía en su web serie Inquilinos y en cortos posteriores. Guion, montaje y dirección de actores reman en la misma dirección en esta dinámica propuesta detrás de la cual se percibe claramente una personalidad y un universo propio, y que recuerda en sus mejores momentos al Hollywood clásico.

La película se centra en el enfrentamiento entre dos hermanos millonarios (interpretados por Javier Rey y Amaia Salamanca) por el control de la empresa naval familiar. Todo empezará a complicarse con la apuesta que hace uno de ellos con el tercer hermano en discordia (Dani Pérez Prada) para poder hacerse con su voto en la junta de accionistas. Ahí aparece Leticia Dolera, que será contratada por Javier Rey para seducir a su hermana y a cambio verá impulsada su carrera de cómica gracias a los contactos e influencia del joven millonario.

Y aunque en su tramo final se vuelva más convencional, ¿Qué te juegas? está muy lejos de ser una comedia romántica más, una de esas que se ríe durante la película. Pero el camino ha sido muy distinto. En vez de canciones en la ventana de la chica la escuchamos hablar de mansplaining. Estamos ante una comedia romántica de 2019. El feminismo existe -y no consiste en odiar a los hombres, por cierto-, la homosexualidad también y el sexo es, entre otras cosas, una actividad divertida. Todo eso compone una mirada refrescante a un género que muchas veces arriesga e innova poco.

El buen resultado lo completan unas buenas actuaciones, tanto del trío protagonista como de los carismáticos secundarios (Daniel Pérez Prada, Santiago Segura, Brays Efes y Mariam Hernández) que consiguen ganarse nuestra simpatía y nuestra carcajada en sus breves apariciones. ¿Qué te juegas? es una agradable sorpresa para un género en horas bajas, y una buena carta de presentación para su directora, Inés de León, que esperamos que haya ganado el crédito suficiente con este film para que el próximo no tarde años en llegar. Por lo menos aquí nos ha convencido con creces.

Carlos Pintado Mas (@CarlosPM76)

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