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¿Puedes oírme?: el arte como Torre de Babel
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El arte toma valor cuando adquiere ese carácter universal de poder ser percibido y apreciado por cualquier persona independientemente de su raza o cultura, cuando suspende el tiempo en un instante eterno, cuando es capaz de transmitir su mensaje sin necesidad de palabras. Esta es la concepción de la creación artística que está detrás de Jaume Plensa, artista catalán y protagonista absoluto del documental ¿Puedes oírme? (Pedro Ballesteros, 2020), película presentada en el pasado y atípico DocsBarcelona y que se alzó con el Premio del Público en dicho certamen.

¿Puedes oírme? constituye un acercamiento al trabajo de un artista cuya obra se disemina por todo el mundo. Pensado como un viaje de ida y vuelta, al modo homérico, la película se convierte en un ilustrativo tour, guiado por el propio creador, por aquellas sugerentes esculturas instaladas en Nueva York, Tokio, Chicago o Madrid, que dan fe de la relevancia que en las últimas décadas ha adquirido la obra de Jaume Plensa a nivel internacional.

Sin perder nunca de vista sus orígenes, desde ese polígono de Sant Feliu de Llobregat donde trabaja, vemos la labor creativa de un artista cuya concepción del arte remite, en cierto modo, a su acepción más primitiva, aquella donde el arte se funde con la techne, en sentido griego. “Yo soy artista de polígono”, afirma orgulloso Plensa durante la película. Para dar forma a esas ideas creativas que boceta en un papel, cuenta con un nutrido número de operarios y técnicos que terminan dando forma y relieve a esas grandiosas esculturas de hierro o acero, en una forma de crear de reminiscencias cosmológicas.

A través del sugerente viaje que nos propone Pedro Ballesteros, iremos descubriendo de una forma didáctica los lugares comunes que recorre la obra de Jaume Plensa, un vagabundeo por desolados bosques y grandes urbes que se convierte, en el fondo, en una forma de autodescubrimiento personal. En un deseo casi obsesivo por integrar el arte dentro del espacio público, comprobamos cómo su obra se mimetiza a la perfección en el entorno llegando incluso a desvanecerse, como es el caso de “Invisibles” (2018), colección que expuso en el Palacio de Cristal de Madrid.

El alfabeto como expresión del entendimiento humano, el agua como elemento primigenio que dio vida al mundo, el silencio como invitación de la armonía interior. Todos estos motivos confluyen en una obra de gran calado conceptual y sinuosa plasticidad. “Muchas veces he envidiado a mis esculturas, porque están en un lugar privilegiado y solas”, afirma el artista rememorando su obra “Anna” (2015), uno de esos rostros femeninos inmortalizados en posición meditabunda.

Como Ulises, el documental nos muestra a un Jaume Plensa de regreso a casa, Barcelona, aquel que fue el punto de partida del viaje que lo llevó a forjarse como artista y que le hizo entender su trabajo como una forma de unir puentes entre las personas con el único fin de consolidarnos como comunidad.

El artista catalán termina concibiendo su obra al modo de Torre de Babel. Esta opción remarca algo que al mismo tiempo nos diferencias y nos une: el lenguaje como logos, aquello que nos decía Aristóteles que hacía posible la sociedad  y que Jaume Plensa lo tatúa en esas figuras de posición recogida o esas esfera que no son más que “Voces” que buscan, en una idea con grandes referencias pitagóricas, la armonía social y cósmica.

Ese monólogo del artista que recorre toda la película, en torno a grandes reflexiones sobre el arte expresadas con su característica voz grave pero de tono pausado, son el correlato perfecto de la obra artística del escultor representada en su gran mayoría por figuras grandilocuentes a nivel visual pero que al mismo tiempo invitan al sosiego espiritual del espectador.

¿Puedes oírme?, salvando las distancias, me ha recordado a Una escalera al cielo: El arte de Cai Guo-Qiang (Kevin Macdonald, 2016). Ambos, documentales de gran fuerza visual y marcado carácter testimonial que ahondan en las inquietudes creativas expresadas en primera persona de estos dos artistas. Una forma de creación artística que en los dos casos invitan a mirar hacia arriba, ya sea a modo de artificio pirotécnico o de esculturas gigantescas.

 

Adolfo Monje Justo (@adolfo_monje)

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