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Nace Promio, la red de cines independientes que quiere defender una pantalla diversa
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Nace Promio, la red de cines independientes que quiere defender una pantalla diversa

España es el único país de los cinco con más salas en Europa que no tiene una protección especial para las que proyectan una cuota de pantalla plural fuera de los grandes estudios

Promio

España es el único de los cinco países con mayor número de pantallas en Europa que no tiene unas normas de protección específicas para cines independientes. También el único sin una asociación gremial de este sector. La asociación de exhibidores Promio acaba de nacer con el objetivo corregir ambas circunstancias y proteger la diversidad de la cuota de pantalla.

Ramiro Ledo, presidente de Promio atiende a Cine con Ñ por teléfono para explicarnos que «defender la diversidad cultural» está en la esencia de las salas independientes -las que dedican más cuota de pantallas a las películas, españolas, europeas o de tercero países infrarrepresentados- desde el nacimiento del modelo en nuestro país en los años 80.

Fomentar la alfabetización audiovisual -con actividades con escuelas o la creación de unidades didácticas sobre cine-, defender la experiencia cinematográfica en sala o promover la innovación en los modelos de negocio serán algunas de las líneas de trabajo que se han marcado los exhibidores. Objetivos ambiciosos para una asociación que nace en un momento complicado para el sector.

 

Siete impulsoras, más de medio centenar en toda España

El cine Duplex Cinema en Ferrol. Foto: Duplex Cinema.

Durante el acto de presentación de Promio, Ledo recordó que «en España somos actualmente más de medio centenar de cines los que compartimos la defensa de la diversidad cinematográfica. En el cómputo anual de sesiones de nuestros locales, la mayoría pertenece a títulos de nacionalidad europea, incluida la española. La práctica totalidad somos empresas independientes».



Salas como Duplex Cinema, en Ferrol; Cine Embajadores, de Madrid; el Cinema Edison, de Granollers, o Cineciutat, de Palma de Mallorca, son las impulsoras de esta asociación que parte de siete empresas fundadoras, está a punto de alcanzar los 20 miembros y aspira a incluir al conjunto del sector, invitando a las firmas del ramo a unirse.

El origen de Promio está en largas conversaciones sobre el sector en los últimos años «pero se acelera a raíz del primer confinamiento, cuando hablamos unos y otros para ver qué estrategias están siguiendo los compañeros y qué podemos hacer apoyándonos entre todos para mejorar la situación» explica Ledo.

Promio se ha presentado durante el Festival de Cine Europeo de Sevilla,  con presencia del director del mismo José Luis Cienfuegos; Beatriz Navas, directora del ICAA, y representantes de las asociaciones homólogas alemana (AGKino), francesa (AFCAE) e italiana (FICE), además de CICAE (Confederación Internacional de Cines de Arte y Ensayo).

 

La «nueva digitalización» en el horizontePromio

Una actividad didáctica en el cine Numax de Santiago de Compostela. Foto: Numax.

«De los objetivos que nos hemos puesto el único que no está en nuestra mano es que existan medidas de estímulo económico para los cines independientes como ocurre en Alemania o Francia«, comenta Ramiro Ledo, «pero celebramos que este año el ICAA por primera vez conceda una ayuda extraordinaria a los exhibidores, aunque tenga que ser en estas circunstancias».

Uno de los principales retos a los que se enfrenta el sector de las salas independientes es el del «nuevo proceso de digitalización» ya que en el primer paso de la proyección en celuloide al digital «las políticas públicas nos olvidaron, y en muchos cines esto se tradujo en costes inasumibles y cierres».

«El trabajo de digitalización del sector, así como el de inversión y renovación tecnológica, que iba a llegar en cualquier caso y necesitaría apoyo público, va a tener que hacerse con estímulos económicos que ayuden a la supervivencia del sector», explicó Ledo.

 

El «interesante» modelo francésPromio

Exterior de la sala Cineciutat de Palma de Mallorca. Foto: Cineciutat.

En este objetivo de homologar a España con los países de nuestro entorno y preguntado por Cine con Ñ, Ledo encontró «interesante» el ejemplo francés. «La protección francesa a lo que se ha llamado precisamente gracias a sus leyes como cines de Arte y Ensayo nace en un momento complicado para la exhibición, en los 80, cuando los primeros multicines ponen en peligro a las salas independientes».

Este modelo de «premiar las salas que buscan la diversificación cultural» se ha copiado con éxito, opina el presidente de Promio, en países como Corea del Sur. «La tasa por la recaudación de las películas para crear un Fondo de Cinematografía en el país que protegiese a las salas, la exhibición y la creación local está tomado de Francia. Y se puede decir que el éxito de Parásitos viene de esas políticas».

Luego «cada país tiene sus particularidades y adapta sus normas», admite Ledo. En España el sistema de protección de la cinematografía «se piensan las ayudas al sector desde la creación, olvidando la distribución y la exhibición, que son las que permiten que todo ese trabajo y esa inversión lleguen al público y tenga viabilidad y repercusión social.

 

¿La sala en peligro?Promio

El cine Zumzeig de Barcelona. Foto: Zumzeig.

A las cuestiones de Cine con Ñ, Ledo señaló que desde Promio no creen que la «experiencia» de la sala de cine esté en peligro, pero sí la viabilidad de muchos cines, independientes o no. «La sala es insustituible y siempre lo será, cambiará el modelo de negocio, el empresario o el tipo de película, pero nunca la sala».

Precisamente para aprovechar esta circunstancias y en aras de la sostenibilidad del sector «una de nuestras líneas de trabajo es fomentar la colaboración. No competir entre las diferentes ventanas de exhibición, sino trabajar juntos para que las películas lleguen al máximo de público posible«.

El sector «es frágil», lamenta Ledo, aunque señalar que frente a las pérdidas del 70% respecto a 2019 de los cines mainstream las salas independientes caen un 30-50%. «Sigue siendo muchísimo, pero es por la menor dependencia de los estrenos de los grandes estudios de EEUU, que el año pasado supusieron un 65% de todo el cine proyectado en España».

Por eso la diversidad en la cuota de pantalla «es básica para la construcción de una cultura plural. Que el público tenga la posibilidad de acceder al máximo de productos y puntos de vista posibles para que así pueda construirse una visión del mundo propia, en lugar de recibir solo un tipo de mensajes. Con ese empobrecimiento perderíamos todos».

 

Jose A Cano (@caniferus)

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