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Parking: una rara avis en la coproducción española
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En el cine español son habituales las coproducciones. Este modelo mixto con productoras extranjeras -común especialmente con latinoamericanas- facilita la financiación y la colaboración de profesionales de distinto origen. Una de las últimas coproducciones españolas que se ha estrenado recientemente en Filmin (esperemos que llegue a alguna sala cuando sea posible) es Parking. A pesar de haber pasado algo desapercibida entre los estrenos y la gran oferta de las plataformas de streaming, esta película destaca en la filmografía nacional al ser una coproducción con un país del Este (Rumanía), colaboración poco habitual en nuestro sector.

El experimentado director rumano Tudor Giurgiu lleva a la pantalla en Parking las vivencias del escritor Marin Malaicu-Hondrari, con quien escribe el propio guion de la película y que aquí se ve reflejado en Adrian (Mihai Marandache), un inmigrante ilegal apasionado de las letras españolas y la poesía que trabaja en un concesionario al aire libre en Córdoba. Sin un rumbo fijo, Adrian descubrirá un nuevo amor en España.

Aunque Adrian es el protagonista y vemos su punto de vista, la historia se va haciendo cada vez más coral dando paso a otras voces y personajes que marcarán su vida. Las relaciones entre los personajes en Parking se pueden establecer en base a la vinculación que comparten. Parejas matrimoniales, amorosas, relaciones laborales jefe-trabajador o amistades (que sirven para confesar los conflictos internos). Todas ellas finalmente convergen entre sí al compartir un aspecto común que recorre sus vidas y las imágenes de esta película: el fracaso.

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La mayor virtud de Parking es la naturalidad con la que presenta todos los aspectos de su narración. Es evidente el trabajo realizado para llegar a esta sensación, tanto en la delicada y atmosférica fotografía de la película como en la producción (el propio aparcamiento de la película es el lugar real donde trabajó Marin) y en el reparto, con dos magníficas interpretaciones de Mihai Smarandache y Belén Cuesta que no solo sustentan la película, sino que en ocasiones la elevan aportando mucho más. La humildad y naturalidad propia de Belén Cuesta encaja perfectamente en su personaje, constatando con su gran trabajo el acierto en la elección de la actriz nacional para conseguir las notas del realismo deseado.

Es una pena que la gran atracción que genera la pareja se vea torpedeada por los numerosos caminos que toma el guion a medida que se desarrolla la película, revelando una falta de interés en los momentos en los que la relación de Adrian y María se deja de lado para dar paso a otras tramas.

Sin embargo, sí que cabe destacar la buena gestión que se hace del tiempo en el guion, que, con ayuda del montaje, consigue ir dando saltos temporales mediante cortes abruptos que recuerdan estructuralmente a los capítulos de una novela. Pero si la virtud de Parking es la naturalidad de su conjunto, la banda sonora resulta molesta y un obstáculo para conseguir ese carácter, al limitarse su uso únicamente para subrayar lo visto en pantalla, como un refuerzo de lo obvio.

Con todo ello, esta modesta propuesta consigue crear el escenario y el tono melancólico adecuado para desarrollar el gran trabajo actoral de Mihai Smarandache y Belén Cuesta, cuyos personajes construyen una sincera historia de amor en la que el aspecto de la identidad y las dificultades de la migración también juegan un gran papel, sin caer en el sentimentalismo barato (seguro que gracias a la aportación del propio Marin Malaicu-Hondrari en el guion).

España está muy presente en la película (su geografía, las fiestas tradicionales, la música) desde una mirada externa como la de Giurgiu.
Aquí se desarrollan las vivencias de nuestro protagonista rumano y la combinación de culturas y miradas. Sin ser redonda, Parking sí refleja en su resultado final la propia diversidad de su coproducción, de la que esperamos que sirva como otro ejemplo más para seguir construyendo historias con países (aparentemente) lejanos.

 

Diego Del Val (@DiegodlVal)

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