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‘Litus’ presenta su candidatura a la Biznaga de Oro
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Bajan las temperaturas en Málaga mientras suben las apuestas en su Festival de cine. Nos acercamos al ecuador del Festival, y los platos fuertes se van desvelando. Hoy ha sido el turno de una de las películas que concursan en la Sección Oficial a concursoLitus. Tanto por el perfil del producto como por la calidad del mismo, el quinto largometraje de Dani de la Orden podría ser uno de las mayores candidatos a hacerse con la Biznaga de Oro el próximo sábado.

Litus narra el encuentro de un grupo de amigos meses después de la muerte de uno de estos, que es el que da nombre a la película. Con la referencia explícita de Los amigos de Peter (Kenneth Branagh, 1991) en el horizonte, de la Orden construye una película que si bien apuesta por el humor en sus primeros compases acaba construyéndose como melodrama. El reparto está plagado de caras conocidas: Belén Cuesta, Álex García, Miguel Fernández, Marta Nieto, Quim Guitiérrez, Marta Nieto y un Adrián Lastra que interpreta al personaje que más espacio tiene para lucirse. Aunque ha trabajado sobre material ya existente, de la Orden afirmó en la rueda de prensa posterior a la proyección que la considera su obra más personal, aquella en la que más se ve representado.

Litus trata sobre cómo afrontar la pérdida de un ser querido, pero también cómo comprender quién era realmente esta persona. Siempre es más fácil idealizar y perdonar los defectos de alguien que ya no está entre nosotros, y la película capta a la perfección esta difícil tarea. También reflexiona con acierto la dificultad de crecer y traza un retrato de la generación de actuales treintañeros que cada vez tiene más presencia en nuestro cine. Pese a que el desarrollo va perdiendo fuelle respecto a un gran inicio y se regodea demasiado en algunos pasajes dramáticos, acaba llegando a un gran climax; totalmente catártico para sus personajes y emotivo para el espectador.

El equipo de ‘Litus’ en el photocall de presentación de la película en Málaga. Foto: Ana Belén Fernández

En las mismas coordenadas de miedo a crecer y retrato generacional se mueve la siguiente película española del día, El increíble finde menguante, aunque aquí el registro utilizado sea totalmente distinto. El debutante Jon Mikel Caballero apuesta por el cine fantástico y los bucles temporales para construir su reflexión. Un grupo de amigos se va de fin de semana al campo, pero una de ellas, Alba, magníficamente interpretada por Iria del Río, se verá envuelta en un extraño bucle que le obligará a enfrentarse a sus pocas ganas de madurar, independizarse, sentar la cabeza,…lo que se conoce como la vida adulta.

El film se muestra ágil y aporta novedades a los bucles temporales, ya vistos bastantes veces en el cine. El director juega inteligentemente con los formatos de pantalla para mostrarnos la angustia de la protagonista, haciéndonos sentir cada vez más atrapados. Se le podría reprochar una cierta falta de ritmo en el tramo central, una vez descubierta la dinámica cíclica, pero en general es una buena película que plantea problemáticas sobre un momento importante en la vida de cualquier persona –y, como nos demuestra la jornada de hoy, también para los jóvenes directores de nuestro país- a través del cine fantástico. Sin ninguna duda hay que apuntar el nombre de Jon Mikel Caballero para los próximos años.

A última hora de la tarde nos hemos acercado por primera vez al Teatro Echegaray para ver una de las películas que se han presentado en la Sección Oficial Documentales: El silencio que queda. Es una curiosa propuesta de la artista visual Amparo Garrido, que tiene una larga y reconocida trayectoria en el sector. Previamente al proyecto que ha presentado en Málaga, Garrido había hecho algún trabajo de video (Sobre la escucha, Averiguando aceitunas o Remanecer). El ornitólogo ciego José Carlos es la guía de esta película, que se fija en su trabajo y en el de la misma Garrido para presentar el enorme mundo de las aves.

A nivel artístico, la concepción y ejecución de El silencio que queda es valiosa por su cuidado uso de las imágenes, su sensible uso del sonido -o la falta de él- a través de José Carlos, que es el faro que más ilumina el documental. Por eso es una lástima que sólo funcione en ese plano, el sensitivo y contemplativo. No hay una historia concreta que contar, sino que hay que guiarse por sus bonitas imágenes y las sensaciones que provocan. Un enfoque legítimo que funciona para un mediometraje, pero que para una película de 70 minutos acaba por alejar demasiado al espectador.

Mañana el certamen alcanzará su preciso punto medio en una intensa jornada donde el plato principal, por lo menos a priori, será la película de Neus Ballús Staff Only, que recientemente ha pasado por la Berlinale con buenas críticas. Amenaza lluvia. Seguimos.

Carlos Pintado Mas (@CarlosPM76) y Arturo Tena (@artena_)

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