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La conmovedora última conversación entre Pau Donés y Jordi Évole
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La conmovedora última conversación entre Pau Donés y Jordi Évole

El periodista presenta su conversación grabada con el músico, que huye del melodrama y se centra en celebrar la vida

Eso que tú me das

Hay ocasiones especiales en las que los espectadores que ocupan las butacas de la sala de cine parecen convertirse en una única persona. Ríen, vibran y se emocionan al mismo tiempo. Esa atmósfera mágica latía ayer en Málaga durante la première de Eso que tú me das, la conversación entre Jordi Évole y Pau Donés grabada tan solo dos semanas antes de la desaparición del cantante y compositor. Prensa, fans y curiosos se dieron cita en unos Cines Albéniz llenos hasta arriba o, mejor dicho, hasta donde lo permiten las limitaciones de aforo por la Covid-19. Lo de ayer fue, sin lugar a dudas, uno de los eventos que marcarán esta 23ª edición del Festival de Cine de Málaga.

 

Eso que tú me das, ansia de vida

Eso que tú me das es una pieza única desde su concepción: fue el propio Pau Donés quien pidió a su amigo Jordi Évole mantener una última charla que se difundiera tras su fallecimiento. Le llamó para que viajara con su equipo al Valle de Arán, donde el de Jarabe de Palo transcurría sus últimos días de vida rodeado de sus allegados. A lo largo de 64 minutos se despliegan sus reflexiones lúcidas y, en ocasiones, concentradas en sentencias breves sobre las que valdría la pena volver una y otra vez. Al igual que de sus canciones, de las palabras de Donés se desprende una inmensa ansia de vida. De disfrutarla, obviamente, pero, por encima de todo, de saber valorar el mero hecho de estar vivos.

De primeras, impacta la imagen física de un Pau Donés desmejorado, cuyo aspecto ya se vio en el videoclip de la canción que lanzó durante la cuarentena y que ha servido como título del documental. Puede que impresione más su dicción, pues de su boca ya no salen palabras limpias, sino más bien atropelladas y a veces hasta difíciles de comprender. Pero las ganas de comunicar de Donés se imponen. “Hablemos de la vida” le responde a Évole cuando al inicio el periodista le confiesa que no sabe por dónde empezar. Efectivamente, el milagro laico de vivir ocupa buena parte de la conversación y se declina en forma de momentos compartidos con su familia (su hija, en especial), expresión artística a través de la música o mera contemplación de la belleza de la naturaleza.

El músico barcelonés fue un ser de vida capaz de mirar a los ojos a la muerte. Decía a propósito el filósofo Santiago Alba Rico en una entrevista reciente que “nadie nos ha enseñado a morir y esa es una asignatura pendiente de Occidente”. Parece que Pau Donés fue de los pocos que pudo afrontarla con serenidad, sin ese miedo que nos paraliza ante este tabú social. En el documental habla sin tapujos sobre el suicidio de su madre cuando él era un adolescente. Reconoce que le gustaría que se le concediera un tiempo suplementario de vida: al menos hasta los 70 años para, con suerte, poder conocer a sus nietos. El cáncer le ha negado ese deseo y también una postrera gira de 5 conciertos que tenía en la cabeza. Lo sabe, lo asume y agradece la buena vida que sí ha tenido tiempo de gozar.

 

La experiencia de Évole

“Me preocupaba que saliera un metraje lacrimógeno” confiesa Jordi Évole tras la proyección. El periodista había trabajado concienzudamente con su equipo el guion de la entrevista, para evitar la tentación melodramática. El diálogo con Donés se articula como un vaivén de momentos conmovedores y divertidos. La maestría de Évole como entrevistador está precisamente ahí: sabe encajar una respuesta dura y luego reconducir la conversación por otros vericuetos. Como cuando interpela al cantante y compositor por la diferencia entre Bonito y Depende (¡parecen la misma canción!) o Donés critica la sardana como reflejo del carácter catalán (¡qué sosos somos en comparación con los andaluces!). Unos contrapuntos cómicos y temáticos que los espectadores agradecen. 

Jordi Évole en la presentación de ‘Eso que tú me das’. Fuente: Álex Zea (Festival de Málaga)

En la tarde de ayer, Évole quiso seguir ejerciendo como entrevistador, cuando le tocaba ser entrevistado. Animó al público a compartir sus opiniones sobre Eso que tú me das, y las intervenciones se sucedieron una tras otra. Por fortuna, un joven se atrevió a cortar la dinámica y preguntó al periodista acerca de las enseñanzas que Pau Donés le había proporcionado a nivel personal. “Me ha aportado la pasta riquísima que cocinaba, muy buen rollo y, sobre todo, ganas de hacer cosas”. Por momentos se volvió más emotivo y reivindicó “el valor que le da Pau al hecho de vivir, creo que no lo tenemos presente”. Parecía querer mantener el tono del propio documental. 

Para concluir el coloquio, Évole anunció el estreno en salas de esta pieza única alrededor del 7 de octubre, con una parte de la recaudación destinada a la lucha contra el cáncer. Para concluir la conversación filmada, Pau Donés se arrancó a cantar. Ya antes había afirmado que le gustaría ser recordado como músico y respetado por sus canciones. Escoge El sitio de mi recreo de su admirado Antonio Vega, cuyos versos le sirven como despedida, de la vida y de la música. “Donde nos llevó la imaginación / Donde con los ojos cerrados / Se divisan infinitos campos / Donde se creó la primera luz / Junto a la semilla del cielo azul / Volveré a ese lugar, donde nací”.

 

Fabio Cortese (@fcsanabria)

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