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Elcano y Magallanes, la primera vuelta al mundo: un viaje animado que llega a buen puerto
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Partieron desde Sevilla, capitaneados por el portugués Fernando de Magallanes, con 239 tripulantes en cinco embarcaciones y el propósito de abrir una nueva ruta comercial. Regresaron a Sanlúcar de Barrameda tres años más tarde, con el vasco Juan Sebastián Elcano al mando y escasos 18 marineros en una sola nave. Hablamos de la expedición que consiguió completar, por primera vez en la historia, la cincumnavegación del globo terráqueo y de cuya partida se cumplen este verano exactamente 500 años. Y a esta fecha redonda es donde se amarra Elcano y Magallanes, la primera vuelta al mundo. Planificado al milímetro. 

El estudio responsable de esta película de animación es Dibulitoon, productora pionera en la animación española desde principios de siglo, y uno de sus fundadores, Ángel Alonso, es quien la dirige. Precisamente, si algo impacta (para bien) desde la persecución inicial a Elcano por las callejuelas de Sevilla, es la potente animación 3D de la película: visualmente depurada y muy luminosa, también resulta espectacular en las peripecias marítimas que se suceden. La cuidada factura visual junto con una trama de aventuras trepidante hará las delicias de los más pequeños, pero también conseguirá entretener a los adultos -acompañantes o no-.

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En este sentido, la adaptación de los hechos históricos da buena cuenta de la intención de llegar a un público familiar y mantener un ritmo elevado. Con una función tanto didáctica como de hilo conductor, se muestra como el cronista italiano Antonio Pigafetta va redactando su diario de viaje, que a la postre se convertiría en la Relación del primer viaje alrededor del mundo, principal fuente histórica de la expedición. Aunque los principales sucesos descritos por Pigafetta se reflejan en el filme, cabe prevenir sobre la visión maniquea que se da de los portugueses que -aun asumiendo su rivalidad comercial con Castilla- son presentados como los malvados antagonistas a efectos narrativos. Así, se pueden encontrar más licencias, como el rejuvenecimiento del personaje de Elcano (el marino de Getaria rondaba ya los 40 años), aunque en su conjunto hay que alabar el enorme trabajo de documentación de los productores.

De lo que sí rehuye deliberadamente Elcano y Magallanes  es del reciente debate político-historiográfico sobre la leyenda negra española: no encontramos traza de la exaltación del imperio hispánico. Como contraparte de esta huída de lo potencialmente conflictivo, cabe poner en tela de juicio la relación armónica, casi idílica, que se nos muestra entre la expedición y las poblaciones originarias con las que van entrando en contacto. Hasta tal punto que la muerte de Magallanes, acaecida en una batalla contra unos nativos de una isla cercana a Filipinas, se presenta como un conflicto instigado por…un espía al servicio de los portugueses.elcano-y-magallanes-cine-con-ñ-3

Por último, hay que destacar la banda sonora que acompaña magistralmente la travesía marítima, compuesta por Joseba Beristarain y grabada por la la Orquesta Sinfónica de Euskadi, con la colaboracón del Orfeón Donostiarra y Enrike Solinís. Nada menos que 60 minutos de música repartidos en 90 minutos de metraje. La guinda la pone la canción original “Confía en el viento”, interpretada y compuesta por La Oreja de Van Gogh, con versiones en castellano, euskera e inglés, que ha obtenido una importante repercusión con su lanzamiento previo al largometraje.

En definitiva, Elcano y Magallanes, la primera vuelta al mundo nos adentra, con una sólida animación y una canónica aventura de marinos, en una odisea que merecía la pena ser contada en la gran pantalla y sobre la que, de tratarse de Hollywood, ya contaría con una extensa filmografía. Mucho mérito el de esta producción vasca que logra que crucemos el Atlántico, atravesemos el rocoso Estrecho de Todos los Santos (hoy Estrecho de Magallanes), alcancemos las Islas Molucas y naveguemos hacia el oeste, para rodear el peligroso Cabo de las Tormentas (hoy Cabo de Buena Esperanza) y avistar los familiares puertos de Sanlúcar y Sevilla. La animación española avanza. 

 

Fabio Cortese (@fcsanabria)

 

 

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