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El verano dentro del cine español: 5 títulos para vivir la estación más cálida
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El verano dentro del cine español: 5 títulos para vivir la estación más cálida

Un recorrido por cinco películas españolas muy distintas entre sí, todas ellas imbuidas del espíritu y el clima estival.

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En la historia de nuestro cine, son muchos los títulos que están ambientados en los meses de verano. La mayoría de las películas que transcurren durante el verano dentro del cine español se ubican en el género de la comedia, cuya ligereza típica se asocia a esta estación: desde las comedias veraniegas de los años 60 (llenas de playas y chicas en bikini)  dirigidas por Pedro Lazaga o Mariano Ozores, hasta títulos más próximos a la actualidad como El mejor verano de mi vida (2018), de Dani de la Orden.

Sin embargo, muchas otras cintas españolas, lejos del género cómico, están ambientadas en la época estival. En esta lista, conformada por cinco títulos, hemos querido hacer hincapié en algunas películas menos conocidas pero no por ello menos importantes. Esta selección personal abarca cinco filmes totalmente distintos, aunque algunos de ellos presentan características comunes: la sensación de apatía, la importancia del verano a lo largo de la trama o el reflejo de cómo la estación veraniega coincide con ciertos cambios, decisivos o no, en los comportamientos de los personajes protagonistas.

 

Los pájaros de Baden-Baden (Mario Camus, 1975)

A partir del homónimo relato corto de Ignacio Aldecoa, Mario Camus dirigió y escribió el guion (junto a Manolo Marinero) de Los pájaros de Baden-Baden (1975), quizá una de sus mejores adaptaciones literarias llevadas al cine. Ambientado en el desértico verano madrileño, el filme se centra en la historia de amor entre una chica de la alta burguesía que, cansada de su vida monótona y sola en la capital, conoce a un hombre mayor que ella, de clase social y entorno totalmente opuestos. Comienza entonces un romance basado en la pasión mutua, pero también en la inseguridad y el rechazo de la época; el director refleja muy bien, en todo momento, las diferencias sociales entre los dos personajes y la humillación que los ricos ejercen frente al pobre.

Camus muestra la difícil situación que viven los dos protagonistas, con vidas nada paralelas y en situaciones contrapuestas: ella quizá solo busca un amor de verano y él un amor de verdad, tal vez el último; ambos se deben enfrentar a un suceso inesperado y su inaptitud para afrontarlo les aboca a un triste final. Quizá uno de los finales más tristes de toda su filmografia.“Estoy muy podrido y muy viejo para empezar de nuevo” le dice Pablo, el personaje interpretado por Frédéric de Pasquale, a Elisa, interpretada por Catherine Spaak. Es la frase que resume el subtexto más importante de la película: la incapacidad que van a tener estas dos personas para mantener una relación por culpa de una sociedad anticuada.

Camus siempre ha acertado en el reflejo de los personajes solitarios y perdedores, y el protagonista de este filme es uno de ellos. Curiosamente, se tomaron ciertas licencias respecto al relato escrito por Aldecoa ya que en el texto original el protagonista es un joven fotógrafo y no alguien amargado y tan desengañado al que la vida le da una nueva oportunidad en el amor. Los pájaros de Baden-Baden es una de las historias de verano más tristes de nuestro cine.

 

Historias del Kronen (Montxo Armendáriz, 1995)

Montxo Armendáriz adaptó en 1995 Historias del Kronen, la novela homónima con la que el escritor José Ángel Mañas obtuvo el Premio Nadal en 1994. Junto con la ayuda del propio Mañas, el cineasta escribió el guion con el que obtuvo el galardón a mejor guion adaptado en los Premios Goya.

Historias del Kronen se centra, también en Madrid y en pleno verano, en la vida de un grupo de jóvenes con poco que hacer y con mucho tiempo para disfrutar, rodeados de sexo, alcohol y drogas. Esa es la premisa central del largometraje, pero no estamos ante una película divertida sino más bien lo contrario: Historias del Kronen muestra a unos muchachos con pocas expectativas vitales que, salvo algunos, no piensan demasiado en el futuro laboral y se dejan llevar: el aburrimiento y la apatía que genera pasar un verano en Madrid les hace sucumbir a las drogas y al alcohol para sobrellevar los días monótonos y ajetreados -no por ello más felices- y así no pensar demasiado en sus propias vidas.

Pese a que la película pueda recordar a ciertos títulos del cine quinqui, no tienen mucho que ver. Aquí no hay jóvenes delincuentes que roban para drogarse o sobrevivir, sino que estamos ante un grupo de chicos de clase social bastante alta que pueden permitirse el lujo de disfrutar con las drogas sin necesidad de preocuparse por el dinero. Todo ello está bien sintetizado en el personaje principal, Carlos, interpretado por un joven Juan Diego Botto, que es el líder del grupo, el que maneja a todos.

Está muy bien reflejada la sensación de superioridad de algunos pero también la necesidad de sentirse aceptado por la tribu: hay mucha inseguridad en la película y mucho miedo a estar solo. En el fondo, Historias del Kronen retrata a un grupo de individuos que necesitan cariño pero que no saben exactamente cómo relacionarse con los demás.

 

Historias del Kronen es un buen título para disfrutar este verano, la podéis ver en Flixolé y también en Prime Video. Además, el próximo miércoles 12 de agosto se proyectará con motivo de su 25 aniversario en el marco de la programación de los Veranos de la Villa.

 

Rencor (Miguel Albaladejo, 2002)

Tres años después de dirigir Manolito Gafotas (1999), un buen ejemplo de comedia veraniega, el director Miguel Albaladejo escribió en solitario Rencor (2002) para una actriz en concreto: Lolita. Sin duda, fue la mejor elección ya que, además de recibir el premio a Mejor actriz revelación en los Goya, es el mayor reclamo de la película gracias a su interpretación magistral. Se nota que la actriz se entregó totalmente al papel de Chelo, una cantante que sobrevive actuando por restaurantes de la costa mediterránea y que se encuentra, diez años después, con el que fuera el amor de su vida, interpretado por Jorge Perugorría. Ese es el desencadenante para que se desarrolle el principal subtexto del largometraje: la venganza y también el rencor que le lleva a querer vengarse de una persona que le hizo daño en el pasado.

Se destila mucho odio en el personaje principal, Chelo, que aún teniendo una apariencia de mujer fuerte esconde una inseguridad y una fragilidad propia de los estragos de la vida. Sin duda, el filme retrata a personajes dolidos y maltratados por la vida, cada uno por circunstancias distintas, cuyos actos no se juzgan durante la película en ningún momento. La película muestra facilidad para acercar el relato a la realidad: a ese ambiente de verano, con playas abarrotadas y gente de la calle, dando la sensación, a veces, de que se acerca al documental.

Otro de los aspectos más destacados es el guion; lo bien presentados y escritos que están todos los personajes, sobre todo el de Chelo. Valga como ejemplo cuando la protagonista se encuentra con el hombre al que amó: –Estás igual– le dice él. –El que estás igual eres tú, yo estoy muchísimo mejor– suelta ella con toda la naturalidad. Frases así, tan rotundas y cortantes que muestran la personalidad del personaje, aparecen en Rencor, y ayudan a que sea una de las películas más interesantes del cine español contemporáneo.

 

Verano 1993 (Carla Simon, 2017)

Para su ópera prima, Carla Simón optó por contar una historia muy personal con toques autobiográficos. Desde su cortometraje Lagunas (2016), la cineasta había mostrado un interés por reflejar la figura de su madre, pero al no disponer de suficiente información sobre ella no pudo desarrollar un documental largo y optó por realizar Verano 1993, una de las mejores películas que se estrenaron en 2017 y que tantos reconocimientos obtuvo.

En el filme se muestran los primeros meses, muy duros, en la nueva vida de Frida (interpretada por Laia Artigas) tras la muerte de sus padres, víctimas del SIDA. Dentro de un ambiente rural, la cineasta muestra, desde el punto de vista de la niña de seis años, la incomprensión por el momento que está atravesando la protagonista que a medida que transcurre el relato desemboca en rabia y dolor; Verano 1993 tiene uno de los mejores finales agridulces del cine español contemporáneo.

Se nota la influencia de cineastas como Victor Erice -particularmente, de El espiritu de la colmena (1973)- en la forma que tiene Carla Simón de adentrarse en el universo creado por la niña, que puede recordar, en cierta manera, a ese papel de Ana Torrent en el filme de Erice o en el de Carlos Saura, Cría Cuervos (1975). De igual manera, también se nota la importancia de esta película para otros filmes posteriores como Ojos negros (2019), donde también se narra la estancia veraniega de una joven en un pueblo casi desértico, aunque, todo hay que decirlo, el resultado no es comparable, ni de lejos.

Aunque David Verdaguer y Bruna Cusí, que interpretan a los padres adoptivos en la película, recibieron varios galardones, entre ellos un Goya, hay que ser justo y reconocer que quién más convence en la película es la pequeña Laia Artigas. Es muy difícil conseguir que los niños desprendan tanta verdad ante la pantalla como lo consigue la joven actriz.

 

Verano 1993 se puede ver en Filmin.

 

La virgen de agosto (Jonás Trueba, 2019)

 

Si los protagonistas de Historias del Kronen aprovechaban el verano para no pensar demasiado y disfrutar al máximo, la protagonista del filme de Jonás Trueba hace justo lo contrario. Eva (Itsaso Arana) se encuentra en un momento vital confuso y decide pasar sola el mes de agosto en Madrid, conociendo gente, disfrutando de las fiestas patronales y abriéndose al amor o a la pasión. La virgen de agosto plasma de forma bastante acertada la sensación de sentirse perdido en la gran ciudad, y además en verano, junto a la necesidad de encontrarse a uno mismo, de decidir qué quieres y qué no en la vida. El verano como tiempo de reflexión, de desconexión y de relajación casi espiritual.

La película es muy reconocible para quien viva en Madrid o haya experimentado un verano en esa ciudad. Ese es uno de los atractivos de la película: ver cómo la protagonista circula por las calles desiertas de Lavapiés, La Latina o el Viaducto de Segovia o la intimidad de, por ejemplo, los cines medio vacíos. Itsaso Arana, actriz reconocible en las películas de Jonás Trueba, es lo mejor de la película.

El problema de este título, según el que escribe estas palabras, es que llega un momento, casi rozando el último tramo del filme, donde se desvirtúa la premisa principal que, a priori, tenía la película, muy cercana también a filmes como El rayo verde (1986) de Éric Rohmer. Ya no estamos ante una película intimista sobre la soledad de una chica que decide pasar el verano en Madrid, sino que esa idea se sumerge en un ambiente demasiado espiritual, casi religioso, y eso hace que su final sea algo artificial y se pierde la verdad que se estaba consiguiendo. Pese a ese aspecto negativo, La virgen de agosto es una película recomendable para disfrutar en verano.

 

En Filmin y Movistar+  se puede disfrutar de La virgen de agosto.

 

Curiosamente, en esta lista de cinco películas veraniegas no hay ningún título cómico. No ha sido algo premeditado, simplemente no son títulos mejores que estos, puede que sí iguales. De todas formas, lo importante es que estos cinco largometrajes forman parte de lo mejor de este tipo de películas dentro del cine español.

 

Javi Valera (@jvaleraros)

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