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Star y el desembarco de la ficción española en Disney+
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Star y el desembarco de la ficción española en Disney+

El anuncio del estreno en la plataforma de 'Besos al aire', comedia romántica ambientada en la pandemia de Mediaset, añade otro competidor más al complicado panorama de las series españolas en streaming

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Queda apenas un mes para que se estrene en España el canal Star de Disney+, el servicio dentro de la plataforma del gigante para contenidos de su propiedad pero que no encajan con las marcas de entretenimiento «familiar» del conglomerado. La semana pasada sabríamos que, aún sin fecha, Star desembarcaría en nuestro país con un estreno original español, Besos al aire, de Alea Media, con Paco León y Leonor Watling. Un anuncio que pone a la plataforma en la competición de las series españolas y que viene a añadir actores un ya de por sí complejo panorama.



Para entender qué significa Star hay que remitirse a cómo cuida Disney+ una determinada imagen «para todos los públicos» en EEUU o determinados países fuera de Europa. Recientemente ha saltado cierta polémica por no permitir el acceso a menores a Dumbo o Peter Pan si no es con supervisión de un adulto por sus estereotipos racistas. Pero ya en abril de 2020, en su lanzamiento original, se señalaron recortes como el del trasero desnudo de Daryll Hannah en 1, 2, 3… Splash o un chiste de doble sentido sexual en los créditos de Toy Story 2.

Disney+ quiere apartar cualquier contenido con el potencial de ser sensible para cualquier audiencia posible de sus marcas principales, Marvel y Star Wars incluidas. Para eso nace Star, donde recalarán contenidos de FOX, ABC, FX, 20th Century Studios, 20th Century Television y también los canales como FX y Hulu. Por ejemplo, la saga completa de Alien y series como 24, Perdidos o Cómo conocí a vuestra madre. También contenido propio original como Big Sky, de David E. Kelley, creador de Big Little Lies.

Otro episodio más en las guerras del streaming, en las que Disney+ retirará contenidos a los catálogos de competidoras como Netflix o HBO al mismo tiempo que intentaba ampliar su espectro hacia públicos interesados en contenidos más allá de los de sus grandes franquicias -Marvel, Star Wars, etc.- y sin miedo a que lo ofendan un poquito. Pero no se esperaba que influyese en exceso en la producción española, solo en la competencia por las suscripciones.

 

Una serie de prestigio que Disney+ «quita» a AmazonDisney+ Besos al aire

Luego, si nos detenemos en Besos al aire, vemos una serie de una productora de largo recorrido, Alea Media, participada por Mediaset, una de las grandes de la emisión en abierto. Es una ficción de actualidad: está ambientada en el primer confinamiento de 2020 y tiene grandes nombres tanto entre los creadores -escribe Darío Madrona, dirige Iñaki Mercero, produce Aitor Gabilondo– como en su reparto -León y Watling, pero también Nuria Herrero, María León, David Castillo, Gracia Olayo o Nancho Novo-.

Sin que aún se conozcan los detalles, la estrategia de Mediaset parece ser que la plataforma sea la primera ventana de difusión de Besos al aire antes de un hipotético pase al abierto en Telecinco, al estilo de Madres, Caronte o La que se avecina o como hace Atresmedia con su propia plataforma en los casos de Deudas o La valla. El colaborador habitual de Mediaset en este caso es Amazon Prime Video, pero en este caso la multinacional del ratón Mickey se ha adelantado a la del supermercado online de Jeff Bezos.



El panorama en poco más de un año, y con la burbuja del streaming provocada en parte por la pandemia, se ha complicado lo suficiente para que sepamos que pueden existir relaciones de colaboración estrechas y continuadas en el tiempo -Amazon y Mediaset, Atresmedia y Movistar+ a través de Buendía Estudios– pero también que cualquier contenido puede acabar en cualquier plataforma -Atresmedia con El internado: Las cumbres en Amazon o La valla y Perdida teniendo una segunda vida en Netflix-.

A lo que se añade la internacionalización de las plataformas. Veneno ha abierto una brecha en HBO Max detrás de la que siguen las series las series de Movistar+, con Vida perfecta de Leticia Dolera convertida a partir de su segunda temporada a efectos prácticos en coproducción internacional. Un actor como Disney+, aunque sea a través de Star, viene a añadir opciones y también proyección internacional al conjunto.

 

Disney+ quiere caernos bien y ser necesariaStar y el desembarco de la ficción española en Disney+

En la actual guerra del streaming generar constantemente noticias es casi una obligación, o al menos así parecen tomarlo las plataformas, con la colaboración necesaria de nosotros, los medios de comunicación, ávidos de clicks. Las expectativas de crecimiento de las plataformas, además de por no saturar a los suscriptores que ya tienen, pasan sobre todo por generar nuevos, cosa que se intenta conseguir, sobre todo, por los anuncios de grandes contenidos futuros.

Quizás Besos al aire no sea la producción española que más llame la atención para este 2021 -aunque los nombres detrás garanticen un mínimo de calidad-, pero, como otras muchas estrenadas a lo largo de los últimos meses, sirve para situar el tipo de contenido con el que la plataforma quiere abrir brecha en el mercado. Un historia que se anuncia como comedia romántica pero que tendrá el respaldo dramático de ambientarse en la pandemia, capaz de emocionar y hacer reír. Un contenido Disney, pero más sofisticado a la hora de tratar determinados temas que Dumbo o la penúltima película Marvel.

En este sentido Disney+ no se diferencia tanto de HBO o Netflix a la hora de irrumpir en el mercado y crear su propia marca, dentro y fuera de España, a través de sus productos originales locales. Quizás sea una «competencia» directa para captar ese contenido de producción ajena para Amazon y un posible socio privilegiado para Mediaset y su entorno, ya que el modelo de serie «para todos los públicos» pero algo de elaboración más, digamos, «adulta» que pueden buscar ambas multinacionales es muy similar.

En principio, más buenas noticias para el sector, ya que a mayor cantidad de canales de difusión y más compradores interesados en las producciones, más trabajo, más inversión y más calidad. Solo dos apuntes. Uno: la fatiga de decisión puede no limitarse ya al catálogo de determinadas plataformas que buscan el monopolio por saturación, sino al conjunto de la oferta del streaming y sus muy complicadas ramificaciones. Y dos: si esto sigue así, en España y fuera de ella… ¿cuándo podemos empezar a hablar en serio de burbuja?

 

Jose A Cano(@caniferus)

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