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«Hay un miedo universal a convertirte en tu padre»
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«Hay un miedo universal a convertirte en tu padre»

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Salmantino en Los Ángeles, David Martín-Porras (1982) ha trabajo casi toda su carrera profesional en Estados Unidos. Allí terminó de formarse, y decidió quedarse en la ciudad de las estrellas. Eso, sin embargo, no le ha impedido tener cierta resonancia también aquí en España: su corto Inside The Box fue nominada a los Goya en 2016 y pasó por importantes festivales del Estado. Ahora, después de rodar allí una ‘TVMovie’ en 2017, estrenará en cines por primera vez en nuestro país con The Chain (31 de mayo),un proyecto más personal. Enérgico y decidido, Martín Porras atiende a las preguntas de Cine con Ñ para hablar sobre este thriller psicológico con el que espera llamar la atención del público y la crítica tras su paso por el FANT Bilbao.

 

¿Cómo llegó hasta The Chain, una historia sobre un hombre que empieza a sufrir la misma extraña enfermedad que su padre y busca suicidarse?

Hubo dos vías que me llevaron hasta la película. La primera fue mi interés en explorar la relación padre e hijo. En todos mis proyectos anteriores, me había centrado en la de madre-hijo y me interesaba ir por el otro lado: quería mirar el tipo de relación con mi padre. Creo que hay un miedo universal en convertirte en tu propio padre. Cuánto más mayor eres más te vas dando cuentas de que usas las mismas palabras o incluso que compartís los mismos gustos o manías. ¿Cuánto de mi cerebro es un clon y cuánto es sólo tuyo? El personaje de Mike en la película hace ese viaje; incluso en su aspecto es un rechazo constante a su padre.

La segunda vino porque escuché una entrevista en la radio a una mujer llamada Fran Shindler, una mujer de más de 80 años y voluntaria en una organización llamada ‘Final Exit’, que lo que hacen es ayudar a personas en estados norteamericanos donde la eutanasia es ilegal. Ha ayudado a morir a más de 20 personas. Asesoramiento, no morir en soledad…hay todo tipo de razones. Me pareció muy interesante y ahí es cuando mi mente empezó a elucubrar. Qué pasaría si hubiese una organización donde se ayudan unos a otros? Podemos así introducir gente que no debería morir, que se están queriendo suicidar por un problema de autoestima, de falta de amor o de cariño.

En la película se mezcla la realidad con las alucinaciones del personaje de Mike (John Patrick Amedori), causadas por su enfermedad. No se sabe qué está sucediendo y qué no. ¿Cómo trabajasteis esa parte desde el guion para luego trasladarlo a imágenes y a la interpretación de los actores?

Quisimos dejar muy claro qué partes eran irreales y las que sí lo eran para la audiencia al principio de la película. A medida que va avanzando el metraje, él es cada vez menos consciente de esa frontera; también lo es para el público. En cuanto al trabajo con los actores, cuando tienes un personaje que está perdiendo la cabeza no le puedes pedir al actor que haga de loco. Un loco cree algo que es socialmente inaceptable, pero lo cree de verdad. Cuando Kubrick dirige a Jack Nicholson en El resplandor no le dice: “Haz de loco”. Le dice: “Tu quieres escribir un libro y no eres capaz de hacerlo. Tu hijo te está desconcentrando. Tienes que matarlo porque tu libro es muy importante para ti”.

Pero en El Resplandor, cuando Jack Torrance pierde la cabeza, Jack Nicholson lo interpreta de una forma histriónica. Algo que no pasa aquí John Patrick Amedori.

Claro, pero ahí Kubrick te hace empatizar con el protagonista durante gran parte de la película. Te da pena cuando tiene alucinaciones; quiere que tengas una conexión emocional con él.Cuando aparece el impulso asesino es cuando cambias de punto de vista, y te colocas de la parte de la madre y el hijo. Cambia la empatía. Como Hitchcock en Psicosis. Para mí lo importante era establecer ese tipo de relación del espectador con Mike; por eso había que llevarlo así.

Estudió en Los Ángeles, vive y ha rodado ahí esta película. La ciudad se presenta como un espacio incómodo para el protagonista. ¿Cómo queríais que se representara esta gran urbe?

Es verdad que Los Ángeles está rodada con un punto psicótico, vinculado al protagonista. Y también de una forma poca acogedora sencillamente porque no lo es. Es una ciudad donde te sientes extranjero constantemente, don hay mucha gente de paso, a la que no le compensa quedarse a vivir ahí. Es un lugar en una constante evolución, de la época líquida de las redes sociales y de mucha apariencia. También es verdad que es una ciudad sin un estilo de vida muy marcado, es como un lienzo en blanco. Es una ciudad que vive de la idea de que ahí tus sueños pueden hacerse realidad, y eso engancha porque no hay nada predefinido.

Ha trabajado sobre todo en Estados Unidos, pero también en España. ¿Qué diferencias encuentra en trabajar en proyectos españoles o norteamericanos?

Rodé en España tres cortos durante mi etapa universitaria, y mi corto de fin de máster. La inmensa mayoría lo he rodado ahí. Sería interesante trabajar en un rodaje de encargo para poder ver el estilo de producción en España; ahí es donde más se nota. Dirigí una ‘TVMovie’ en Estados Unidos hace dos años, que está hecho para un estudio, Lifetime, que hace mucho eso que aquí se conoce como «peli de después de comer de Antena 3». Es un tipo de película muy concreta. Eso tiene un estilo de producción muy determinado porque les funciona.

Respecto a tus trabajos anteriores, ¿qué elementos nuevos ha podido trabajar como director en The Chain?

Esta es una película más estilizada que mis películas previas. Hay mayor trabajo de diseño de vestuario y decorados que antes no había hecho; eso se ve muy real, aunque roce la fábula. En algunas escenas también he podido utilizar lentes que antes nunca había usado. Ahí me lancé a experimentar perspectivas nuevas para mí, como, por ejemplo, el split diopter, que tiene dos distancias focales diferentes.

¿Se le verá dirigiendo un largometraje en España pronto?

No puedo aún dar detalles, pero estoy trabajando ahora en una obra de teatro española. He conocido ya al dramaturgo, le he pedido los derechos para hacer una adaptación al cine de su obra, y le ha gustado mucho. Vamos a empezar a moverla ya aquí. Tengo ya un par de productores en mente; si les gusta el proyecto iremos adelante. Trayendo siempre coproducción con La Panda Films, que es nuestra productora ahí en Los Ángeles: es un proyecto que, aunque se rodaría en España, sería internacional y tiene que rodarse en inglés porque está ambientada en el extranjero. Habrá reparto español y reparto norteamericano.

 

Arturo Tena (@artena_)

 


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