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Antes de ‘La voz humana’: los otros cortos de Pedro Almodóvar
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Antes de ‘La voz humana’: los otros cortos de Pedro Almodóvar

El manchego tiene una corta pero curiosa lista de cortometrajes, algunos imposibles de encontrar en la actualidad

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Pedro Almodóvar estrena el 21 de octubre en los cines La voz humana, un cortometraje protagonizado por Tilda Swinton que supone su primer proyecto en inglés y el primero protagonizado solo por una actriz. Sin embargo, no es la primera vez que el cineasta manchego, a lo largo de más de 40 años de trayectoria, se atreve a rodar un cortometraje. Aprovechando el estreno de su nuevo filme, realizamos un repaso por el breve pero interesante recorrido de los cortos de Almodóvar.

 

Los inicios en el cine: los primeros y desconocidos cortometrajes 

Pedro Almodóvar (en el centro, con la cara pintada de negro) en ‘Un hombre llamado Flor de Otoño’ (1978)

A finales de la década de los 60, Pedro Almodóvar se fue a vivir a Madrid con el objetivo de ingresar en la Escuela de Cine, pero no pudo ser y tuvo que desempeñar diversos oficios hasta que entró a trabajar, de forma estable, en la Telefónica. El hecho de que no pudiera cumplir su sueño de estudiar no cambió su interés por el ambiente del espectáculo y el cine de aquellos años: desde muy pronto, ya a principios de los 70, comenzó a participar en diversos proyectos teatrales y cinematográficos (tanto de meritorio como de figurante con alguna frase, como hizo en Un hombre llamado Flor de Otoño, de Pedro Olea).

Además de colaborar en proyectos de otros directores, Pedro Almodóvar también dio pronto el paso de convertirse en director él mismo y desarrollar sus propias ideas. Estando en Telefónica se compra una cámara Super-8 y comienza a rodar cortometrajes, eso sí, sin sonido, con la ayuda de su hermano-y después productor- Agustín, que ponía la música en directo.

Al ser cortometrajes sin sonido la idea fue que durante las proyecciones, en fiestas privadas o círculos pequeños de Madrid y Barcelona, él mismo haría todas las voces de los personajes. Hace unos meses lo recordó en una entrevista: “Lo que hacía gracia era que yo ponía el sonido directo en el momento de la proyección, cuando se proyectaba yo hacia todas las voces y eso le hacia mucha gracia a todo el mundo y cuando la imagen no era clara acerca de la acción que transcurría yo la contaba. Con lo cual yo lo que quería era que la gente se enterara de qué iba la historia y la imagen nunca era suficiente pero ahí estaba yo”.

Eran cortometrajes con un estilo muy surrealista, cercano posiblemente al cine de John Waters, por ejemplo

El director siempre se ha mostrado muy reacio a la hora de enseñar estos primeros cortometrajes, pero incluso el MOMA se los pidió hace unos años. Agustín Almodóvar llegó a confesar que iban a restaurar tres de ellos aunque aquello se quedó en nada. La respuesta actual del cineasta es clara: “Conservo algunos cortometrajes pero es una materia muy frágil y yo creo que de algunos habrá desaparecido el color. Me los piden hasta de museos de arte, como el MOMA que estaba obsesionado con poner mis cortometrajes en Super8, pero me da mucha vergüenza porque yo todavía no sabía. No conocía muy bien el lenguaje”.

Por lo tanto de estos primeros cortometrajes solo se conocen los títulos y algunas ideas y sinopsis (donde el sexo o la provocación están presentes siempre). Se conoce que eran cortometrajes con un estilo muy surrealista (cercano posiblemente al cine de John Waters, por ejemplo) donde se criticaban ciertos comportamientos sociales o simplemente se mostraban imágenes para provocar al espectador.

Film político (1974), Dos putas o una historia de amor que acaba en boda (1974),  La caída de Sodoma (1975), Homenaje (1975), El sueño, o la estrella (1975), Blancor (1975), Tráiler de Who’s Afraid of Virginia Woolf (1976), Sea caritativo (1976), Sexo va, sexo viene (1977), Las tres ventajas de Ponte (1977) o Complementos (1977) son algunos de los títulos de los cortos de Almódovar de aquella época.

 

Muerte en la carretera (1976) y Salomé (1978), los cortos de Almodóvar en catálogo

Créditos iniciales de ‘Salomé’ (1978)

Si se revisa dentro del catálogo de la Filmoteca Nacional, donde prácticamente figuran todas las películas españolas de las que se tienen copia, tan solo aparecen dos cortometrajes del Almodóvar de esos primeros años: Muerte en la carretera (1976) y Salomé (1978). Disponible en realidad solo está este último, Salomé. Una hipótesis para este hecho es que Filmoteca solo tenga estos dos cortometrajes porque sí tienen sonido a diferencia de los antes nombrados que son mudos -y que es una pena que no tengamos-.

Según la ficha de Filmoteca, Muerte en la carretera se rodó en 35 mm con guion también de Almodóvar y tiene una duración de 8 minutos. La sinopsis no desentona con la temática habitual de sus primeros filmes: “Consuelo y Federico pasean por el campo en una bonita tarde de verano. La diferencia de caracteres les enfrentará con graves consecuencias”. El título del cortometraje lo dice todo.

No hay demasiado diálogo en Salomé; hay mucho plano fijo y en general carece de interés

Salomé se trata de una adaptación muy libre de la obra de teatro homónima de Oscar Wilde basada en el mito bíblico de Salomé. En la versión de Oscar Wilde, Salomé está enamorada de Jokanaan (Juan) pero este le rechaza, por lo que Salomé pide su cabeza como forma de despecho. Pedro Almodóvar centra esta historia en un campo y le cambia el nombre a los personajes. La sinopsis es la siguiente: “Abraham va paseando por el campo con su hijo Isaac, y se encuentra con Salomé que va toda cubierta de velos. A pesar de que Abraham es una persona muy justa y muy piadosa, enloquece por ella y le pide que le baile. Ella comienza a bailar, mientras que se va quitando los velos. Una vez que Abraham está completamente loco por ella, Salomé le pide la cabeza de su hijo”.

Aunque se trate de un cortometraje sonoro, no hay demasiado diálogo en Salomé; hay mucho plano fijo y en general carece de interés. Quizá la parte más sugerente es cuando el personaje de Salomé (interpretado por Isabel Mestres) baila ante Abraham (Fernando Hilbeck) y suena el pasodoble El gato montés; es la escena más curiosa y un buen ejemplo de cómo Almodóvar utiliza la música popular para darle un toque muy personal a su cine.

 

Tráiler para amantes de lo prohibido (1985)

Televisión Española le encargó en 1984 a Pedro Almodóvar que realizara un tráiler para promocionar su última película, ¿Qué he hecho yo para merecer esto?. Pero la idea de hacer un tráiler convencional no terminó de convencer al manchego y se le ocurrió rodar otra cosa distinta donde se hiciera referencia a su última película; de ahí surgió Tráiler para amantes de lo prohibido, que se emitió en la segunda cadena en el programa ‘La edad de oro’.

La estética de este cortometraje-videoclip es de lo más kitsch e incluso cutrelux

En este cortometraje, de 18 minutos de duración, están todas las características del primer Almodóvar cómico (el de sus primeros trabajos: Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón y también Laberinto de pasiones) pero también algo, por supuesto, de ¿Qué he hecho yo para merecer esto?, de tono más serio. Para protagonizar el cortometraje escogió a Josele Román (que había sido un rostro muy popular en el cine cómico de los años 70) y a Bibiana Fernández (entonces Bibi Andersen), con la que trabajaba por primera vez.

La estética de este cortometraje-videoclip es de lo más kitsch e incluso cutrelux, y su encanto, aunque se trate de una de sus obras menos reconocidas, está en la apariencia que da de proyecto amateur y la mezcla de canciones que introdujo (desde un instrumental de David Bowie hasta dos canciones de Bambino).

En Tráiler para amantes de lo prohibido es la primera vez que introduce a unos personajes cantando -con playback- canciones que se asemejan a los sentimientos de los protagonistas. También es curiosa la similitud con ¿Qué he hecho yo para merecer esto?: la protagonista de este cortometraje es otra mujer resignada con un marido al que no soporta, aunque en este caso el marido la abandona.

Otro aspecto destacable del cortometraje es la genialidad que tuvo Almodóvar para incluir la promoción de su última película, que era el verdadero fin de este proyecto: desde planos generales con un cartel creado para la ocasión de ¿Qué he hecho yo para merecer esto? hasta incluir imágenes reales del estreno de la película con Carmen Maura mezclándolo con escenas de ficción (como la de Josele Román entre los asistentes al evento). En definitiva, Tráiler para amantes de lo prohibido es un cortometraje curioso, que es consciente de sus limitaciones y fallos aunque tampoco los esconde (en un plano incluso se ve un micrófono por arriba), y eso hace que se convierta en totalmente reivindicable.

Puedes ver online Tráiler para amantes de lo prohibido en RTVE.

 

La concejala antropófaga (2009)

La concejala antropófaga es, sin ningún tipo de duda, una de sus piezas más divertidas, y lo es gracias a Carmen Machi. A Pedro Almodóvar se le ocurrió darle más peso al pequeño papel que Machi tenía en la película Los abrazos rotos (2009) y de ahi surgió este spin-off de ocho minutos donde la actriz, que interpreta a una concejala (de derechas) de Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid, realiza un monólogo muy divertido mientras el personaje interpretado por Marta Aledo duerme.

Recuerda al Almodóvar de los inicios, al más gamberro y provocativo

Se trata de ocho minutos en los que esta concejala, que da muestras de estar harta de todo y de todos, enseña su particular visión sobre el sexo (le encanta comer pies) y también la política; todo mientras se come un flan y se mete, de vez en cuando, un poco de coca por la nariz. La situación es totalmente surrealista y recuerda al Almodóvar de los inicios, al más gamberro y provocativo.

El cortometraje, que se emitió en una cadena de pago, es un homenaje también al personaje principal de Los abrazos rotos interpretado por Lluis Homar. Por eso en los títulos de crédito el nombre de Pedro Almodóvar no aparece y sí lo hace el de Homar en esa película (Mateo Blanco) y en el guion el pseudónimo que este personaje utilizaba para firmar sus trabajos literarios (Harry Caine).

Sin duda, este cortometraje también hay que celebrarlo por tener uno de los guiones más divertidos de Almódovar, es sorprendente cómo en ocho minutos puede hacer una presentación de personaje tan divertida y provocativa en tan solo un escenario (la cocina) y sin ningún personaje más.

 

Y ahora, La voz humana (2020)

Trailer de La voz humana

 

El relato escrito por Jean Cocteau siempre ha estado presente en la trayectoria de Almodóvar, desde La ley del deseo -donde el personaje de Carmen Maura interpretaba un monólogo sobre el texto- hasta Mujeres al borde de un ataque de nervios, donde la primera idea, que era adaptar la pieza original con una sola actriz (Maura), desembocó en uno de sus títulos más recordados.

Finalmente, en 2020 y con Tilda Swinton como única protagonista, el cineasta ha podido adaptar por fin el texto. La voz humana supone una vuelta a los cortos de Almodóvar, pero no parece que vaya a ser fugaz: hace algunas semanas, en el Festival de Venecia, aseguró que tiene pensado rodar dos cortometrajes más “con aire teatral”. Uno será un western y otro una distopía sobre un futuro sin cines (igual lo de la distopía habría que quitarlo). Con ellos espera cerrar una trilogía junto con La voz humana donde, seguramente, podremos disfrutar del mejor Almodóvar de nuevo.

Javier Valera (@jvaleraros)

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