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7 razones para huir: una carcajada con regusto amargo
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Un matrimonio de mediana edad despierta a su hijo, que pasa sin problema la veintena de años, en mitad de la noche. Tienen que hablar y la conversación no puede esperar. Cuando el hijo entiende que el diálogo es inevitable la escena se desplaza al salón. Allí los padres le cuentan, sin ahorrarse ningún tipo de detalle, como su nacimiento no fue algo realmente previsto. Y que sus primeros años no fueron precisamente convencionales. El chico pasa de la sorpresa a la desesperación sin llegar a entender en ningún momento lo que está ocurriendo.

Así empieza, reproduciendo el exitoso corto Interior. Familia, 7 razones para huir, en la que Gerard Quinto, Esteve Soler y David Torras vuelven a unir fuerzas para traernos un humor negro que juega por momentos con el surrealismo y los códigos del cine de terror. Un humor que es fundamentalmente incómodo, que busca remover conciencias y que nos hagamos preguntas. Un humor que, desde la diversión, invita a la reflexión.

7 razones para huir es una película de episodios, al estilo de la exitosa Relatos salvajes. Cada parte se construye a través de un concepto clave. Las ideas de familia, propiedad, compromiso, orden, trabajo, solidaridad y progreso son puestas a examen por el trío de directores, que no dosifican en ningún momento su mala leche para ponernos frente a la peor versión de nosotros mismos. Esa misma que nos puede hacer reír por el extremo al que la vemos llevada, pero que a la vez nos incomoda porque podemos llegar a vernos en ella mucho más de lo que nos gustaría.

Su buen resultado final se debe, además de a la ácida mirada que proponen, a la compensación. El buen trabajo de guion compensa una dirección bastante plana. Si un episodio resulta menos inspirado que otro –algo inevitable en una película de episodios- el carismático reparto soporta el peso de la acción. Entre el dinamismo y agilidad que aporta la división en capítulos, su ligera duración (cada una de las siete historias dura diez minutos), y su buen sistema de contrapesos para compensar los aspectos más flojos, 7 razones para huir resulta satisfactoria.

Quinto, Soler y Torras han compuesto una inteligente comedia, atravesada de negrura, que propone una visión profundamente negativa de la realidad. Una película que, pese a ser desigual en sus partes, consigue que nos riamos pero también que nos preguntemos qué estamos haciendo y hacia dónde estamos yendo. Una contundente y a la vez hilarante llamada de atención.

Carlos Pintado Mas (@CarlosPM76)

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